miércoles, 31 de diciembre de 2008

excitación filosófica

Cada vez que miro la gran ciudad en la que vivo, me doy cuenta de la suerte que tengo de vivir en un sitio asi, de tener todo lo que necesito para satisfacer mis necesidades básicas, como mujer, como persona, como ser humano. Mientras miro veo el mar allá a lo lejos… que parece el infinito. Me gustaría poder mirar más allá, pero mi vista no me lo permite y me conformo con lo que veo…
Estoy en camisón y acabo de levantarme. Mi chico está acostado y no me gustaría perturbarle con mis pensamientos paranoicos… Empiezo a tener calor… La temperatura ha subido considerablemente estos días… Las partes más recónditas de mi cuerpo empiezan a sudar débilmente, pero yo lo ignoro y sigo mirando por la ventana. Me sigue fascinando esa preciosa vista que muchos quisieran poder ver cuando quieran… Sin poder resistirme, le eché una foto para poder plasmarlo en mi próxima galería fotográfica. Me encanta la fotografía, me gusta tener todas las cosas bonitas, las vistas hermosas, plasmadas en un papel…
Sigo teniendo cada vez más calor, mis pechos empiezan a mojarse de ese sudor. Aun así, me voy a la cama y me vuelvo a acostar. Es temprano, ya que está amaneciendo y aún no tengo que irme a trabajar. Mi chico notó mi presencia y me abrazó. Yo sentí una ligera excitación en mi cuerpo y empecé a acariciarle la mejilla, la espalda, el pecho… Él se despertó y se abalanzó sobre mi y empezó a besarme como si fuese la ultima vez que lo hiciese. Eso me excitó aún mas y seguimos tocándonos y besándonos. Me quité el camisón azul que llevaba, era de una lencería bastante elegante, y luego terminé por quitarme el tanga que llevaba puesto. Él se quito su ropa interior y nos quedamos totalmente desnudos, uno encima del otro. Yo estaba abajo, disfrutando de su cuerpo, de sus besos, de sus caricias… Seguí sudando aún más y necesitaba que me calmara, que todo se acabara, esa excitación me iba a volver aún más loca y bajo a acariciarme la flor de la vida, ese manantial que todas las mujeres tenemos y que a los hombres les vuelve locos. Mi chico pasaba su lengua una y otra vez, y yo gemía y me excitaba aún más. Al rato, le obligué a que parara y se sentara en la cama. Entonces fue cuando empecé yo a buscar lo que tanto me gusta lamer y chupar. Y empecé. Oía sus gemidos cada vez más fuertes, agarraba mi cabeza y me apretaba más junto a su miembro varonil.
Después el me tendió en la cama y le pedí que desvaneciera lo que estaba sintiendo, que no aguantaba más, necesitaba tranquilidad y no este estado de excitación, nunca sentido por mi. Él no vaciló en ningún instante y se puso el preservativo. Y empezó a introducir su miembro en mi sonrisa vertical. Yo sentía como mis fuerzas se reponían y le pedía que fuese más rápido. Lo necesitaba, quería llegar al orgasmo y sentirlo intensamente. Él empezó a sudar mucho más que yo. Nos pusimos de mil posturas, y él cada vez iba más rápido. De pronto sentí como llegaba al orgasmo, mis gemidos se iban desvaneciendo poco a poco y se dio cuenta de que yo ya había llegado. A él le quedaba poco y siguió hasta que terminó.
Acabamos exhaustos, tendidos en la cama. Él me abrazaba y yo puse mi cabeza en su pecho. Sentía que cada día lo necesitaba más, supe desde aquel año que lo conocí, que estábamos hechos el uno para el otro. Al rato se quedo durmiendo y yo me levanté de la cama. Ya no sentía sudores ni ningún tipo de excitación. Volví a mirar por la ventana y vi que el sol ya saludaba a los habitantes de aquella gran ciudad y que la playa empezaba a llenarse de turistas y las calles de gente ajetreada. Yo vi realmente que la vida son dos días, que no debería de haber tantas maldades en el mundo. Debemos de sacar provecho a esos momentos de bienestar y de felicidad que la familia, que tu pareja o los amigos nos dan cada día. La gente piensa en la felicidad eterna, y yo pienso que no existe, que es una meta inalcanzable para que la vida del ser humano tenga algún tipo de sentido… Yo sé qué sentido tiene mi vida, me gusta experimentar, viajar, ver cualquier cosa, me gusta la fotografía, me gusta captar la esencia de otras cosas…
Sólo espero, que mucha gente vea como veo yo el mundo, la vida en general. Quizás todo fuese mejor…

1 comentario:

JoseC. dijo...

Puedo comentarte muchas cosas sobre esta entrada, pero creo que todas se plasman al decir que me gusta lo que has escrito y como lo has escrito =)

Si mas gente pensase como tu el mundo quizas fuese de otra manera...

Saludos!